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GTA IV

29/04/08
Entro a una habitación a través de una puerta antigua y pesada. Los bordes de los muebles en la sala de espera y en el pesado portal de madera evidencian que la casa, o por lo menos este piso, es bastante antigua. El piso de parquet tampoco fue colocado ayer. Los crujidos y chirridos anuncian mis pasos a la persona en la oficina. Toda esta situación me suena peligrosa. La amable dama en la recepción me dijo que vaya a la oficina del doctor. ¿Por qué discreparía con ella? Yo mismo hice la cita.

 

Siempre hay una innumerable cantidad de libros y películas en las oficinas de los psicólogos. Los diplomas de la tía de blanco están prolijamente colgados en la pared. A la derecha de su escritorio. Bien a la vista. De esta manera los pacientes se sienten en buenas manos. También hay un sofá. Un sofá reclinable. Todos los psicópatas se tienen que acostar para hablar de sus problemas. Estoy mirándola fijamente. La doctora parece notarlo y con una sonrisa suficiente me pide que me siente en el sillón de cuero. ¿Qué lo trae a mi oficina?, pregunta ella. La querida doctora podría haber dejado esa pregunta de lado. Cuando llamé por teléfono le expliqué por qué quiero internarme. El comienzo de esta conversación me aburre muchísimo. Preferiría irme a casa a jugar en mi consola. Quiero meterme en el mundo del GTA IV.

 

¿Por qué no me explicas por qué estás aquí exactamente?, pregunta. Bueno, eso no es muy fácil de hacer. Soy un adicto. Soy adicto al GTA IV. El juego tuvo el mismo efecto que la heroína en mí. Lo probé una vez y me envicié. Hasta el día de hoy, siempre pensé que las autoridades a cargo de la salud decían esas cosas para asustarnos. Puede ser que aún sea así en cuanto a las drogas. No eres completamente adicto al probarlas una vez, pero no es así con el GTA IV. Después de jugar una hora, no podía alejarme de él. Así que, ¿Estás aquí porque te has enviciado con un videojuego?, pregunta incrédula. "¡Sí!" es la concisa respuesta. "Ya hablamos de esto por teléfono". "Si, lo hicimos; pero es un poco extraño. Supuse que el videojuego era una excusa para poder hablar de... bueno... de algún problema más común." Poco a poco empecé a preguntarme si esta mujer me estaba tomando en serio. "Si le parece bien, le describiré mi fin de semana". "Si eso le ayuda, Señor S." (Nombre que el editor conoce ya muy bien).

 

"El viernes recibí una llamada de un amigo. “El GTA IV está listo para ir a buscarlo”, me dijo. Había pensado en pasar el fin de semana tranquilo mirando alguna película porque tuve una semana muy ocupada, pero al final me di una ducha y manejé hasta la ciudad. Fui a buscar el juego. NO porque ya fuera un adicto. Lo juro. Simplemente estaba interesado en el juego… hace mucho tiempo. Además, soy editor de una revista de juegos durante la semana. Así que no podía ser mala idea darle un vistazo al juego antes de que fuera absolutamente necesario. Tengo que admitir que la transacción en la que el juego llegó a mis manos me recordó a una venta de drogas en una película mala de Hollywood. Mala señal. Como en una misteriosa maniobra, miraba a ambos lados nervioso. Primero el dinero, después el pequeño entretenimiento envuelto en papel transparente. ¡A casa! En ese momento no sabía en lo que me estaba metiendo. Lo juro."

 

¿Qué pasó luego?, me preguntó. Si...luego... Luego fui a casa, me puse la ropa de fin de semana y me senté frente a la consola. Mi viaje a Liberty City empezó con una producción digna de un éxito de taquilla. Pasaron horas antes de que me diera cuenta de lo que me estaba pasando. Sólo después de mirar las estadísticas en el menú de pausa me di cuenta de que estuve casi siete horas sentado frente a la consola. Hasta me olvidé de fumar, doctora. Fumar. Y soy de esos que se fuman una cajilla por día sin problema." "Si, y ¿Qué causó esto? Descríbamelo. Describa su experiencia. No puedo hacer nada basándome solamente en su declaración de adicción. ¡Eso puedo notarlo al mirar sus manos mientras habla del juego! Están temblando bastante."

 

Lentamente, gotas de sudor nacieron en mi frente. Mis manos se acalambraron y se sujetaron al cuero verde del sillón. Inconscientemente, mis dedos acalambrados soltaron el sillón y asumieron la posición que les corresponde en el mando del XBOX. Tengo un serio problema. Esta es la primera hora de estos últimos días que no he pasado jugando al GTA IV. Trato de recobrar mi compostura. Intento poner mis ideas en orden y contarle a la psicóloga qué me sucedió durante mi paseo por Liberty City.

 

"Ya sabe. El juego me fascinó desde un principio. Niko Bellic quiere vivir el sueño Americano; él y su supuestamente exitoso primo Roman. Para lograrlo, la ciudad de Liberty City esta a su disposición. Después de una introducción monumental, como ya mencioné, mi primera misión como Niko Bellic es llevar al borracho de mi primo a casa en el auto. Esta misión me introdujo al manejo de los controles del juego. Los primeros cambios en esta versión se hacen obvios en los primeros metros: el motor físico, Liberty City, los nuevos ángulos de las cámaras, la navegación que ayuda al jugador a ubicarse en la inmensa ciudad, las variadas misiones y los dinámicos cambios entre el día y la noche que se combinan con el sistema climático. Las calles se ponen resbaladizas cuando llueve y el juego de luces y sombras es fantástico. No sé si me sigue, pero cuando anuncian una ciudad real, viva y accesible libremente y luego la experiencia vivida al jugar supera las altas expectativas, uno queda fascinado."

 

"Básicamente, cualquier cosa es posible en el GTA IV". Mis manos se empezaron a acalambrar de nuevo. Logro resistir el impulso de irme corriendo a casa a jugar. "Conocer chicas que el jugador puede conquistar es tan importante como visitar un exclusivo local de striptease con importantes clientes. Como sabe, cuanto mejor se lleve Niko con sus clientes, más trabajos y favores le llegan. Si el jugador se lleva bien con Roman, por ejemplo, y se toma unos tragos con él cada tanto, te dará un taxi gratuito si no tiene ganas de manejar hasta la próxima misión. Otros entretenimientos como los dardos, el billar o el boliche están incluidos en el juego.

 

"Sabe, podría alabar al juego en la crítica que voy a escribir luego, basándome únicamente en los mini-juegos, la preciosa implementación, el increíble detallismo de la ciudad, o la "vida" que le dieron los desarrolladores a Liberty City. Sin embargo, hay muchísimo más. Las misiones relacionadas a la historia, por ejemplo. Hasta ahora, en todos los GTA previos perdí las ganas de hacer misiones pasadas pocas horas de juego. Simplemente disparaba con un salvaje por todos lados y corría como loco." Un movimiento de sus pestañas me demuestra que esta psicóloga piensa que soy de esos que no distinguen entre la vida real y el mundo de los videojuegos. Honestamente, me sorprende que aún no haya llamado a la policía. "Todo es diferente en el GTA IV. La historia que rodea al inmigrante Bellic me cautivó. La forma en la que ayuda a su chiflado primo Roman y lo saca de un lío en las primeras horas de juego lo va acercando al mundo mafioso y termina conociendo a las figuras más importantes del crimen organizado. También es nueva la forma en la que se conecta con la vida real, que el desarrollador Rockstar logró exitosamente. Se puede socializar encontrándose con las personas cara a cara o por medio del móvil que Niko siempre lleva consigo. Si; ya no aceptas misiones únicamente en reuniones. En el correr del juego, Niko recibe llamadas de sus clientes. También están las decisiones morales con las que te enfrentas. ¿Debería dejar que la mujer que engañó a mi amigo viva o debería matarla ahora mismo? El ciber te permite visitar 100 páginas web del mundo virtual. Hay un club social en internet en el que el jugador recibe respuestas positivas y negativas. También tiene una cuenta de correo electrónico que es bombardeada con spam."

 

"Usted parece estar obsesionado con el juego, Señor S.", comenta mi oyente. "¿Le parece? Cancelé todo lo que iba a hacer ese fin de semana para poder jugarlo. Eso no es normal." "Bueno, basándome en lo que describe, puedo entender por qué le agrada el juego. Lamento decirle que tenemos que finalizar la sesión porque yo también tengo una consola en casa. Después de oír su descripción creo que voy a ir a comprarme uno." Simpática pero decididamente, ella me saca de la habitación, tranca la puerta y se va de la oficina. Ahora estoy solo; solo con mi adicción al GTA IV. Sólo hace falta una rápida llamada a la editorial. Estoy enfermo, le explico a mis colegas fingiendo una voz quebrada, y me voy a casa. A casa. A casa del GTA IV. De camino me consuelo diciéndome que la adicción es una enfermedad, por lo que no le mentí a mis colegas. Aleluya.
MS
 
 
Conclusion
GTA IV se merece la publicidad que está generando y el puntaje más alto. Lo que Rockstar lanzó al mercado es un juego excepcional. Tiene algunos defectos como problemas en la IA, temas gráficos o lag, pero pueden ser solucionados por cualquier gamer experimentado. Primero que nada, dichos problemas no son frecuentes y el perfeccionismo con el que hicieron este juego compensa todos los errores. El GTA IV tiene que estar en toda colección de videojuegos. Ya. ¿Que estas esperando? ¿Para qué estás leyendo esta crítica? ¡Ve a comprarte el GTA IV!
Infobox
Developer Rockstar Number of Players 1-16
Publisher Take 2 Recommended Age 18+
Genre Action-Adventure http://www.rockstargames.com/IV/